Siguiendo la tradición, este pasado Lunes de Mona nos encontramos en el monte algunos miembros del club dispuestos a desafiar la nubes y la lluvia. Esta finalmente decidió marcharse después del mediodía, momento que aprovechamos para organizar, mandar SMS y quedar para comernos la mona. Nos fuimos a la pinada de Faronorte ya que entraba viento de levante y pudimos así conjugar ambas aficiones: La volandera y la gastronómica.

La verdad es que la tarde estubo de lujo y pudimos hacer ambas cosas en un ambiente muy agradable ya que el viento no afectaba en la pinada (para el tema de la merienda) y en la ladera el aire no molestaba y, curiosamente, los parapentes tampoco.
Todocorchos es lo que se voló y con ellos todo un repertorio de caídas y despistes, como el que me paso cuando quería enseñarle a Paco una maniobra que no salió y termine estrellando el Junior contra el suelo y partiendo el fuse. Un poco de cinta americana y a volar de nuevo. Paco tubo otro despiste "de otra indole" y terminó también por los suelos con daños en el morro curvo del Glider. 
Francisco se divirtió como un niño después de muchos meses sin volar. La mala suerte también le visitó y durante un invertido se quedó sin mando y se perdió de vista acantilado abajo. Lo recuperó sin daños pero la recuperación ya le condicionó el resto de la tarde.
En cualquier caso, volamos bastante, mucha gente paseando y disfrutando de la excelente tarde que hizo y una vez mas uno se siente feliz por tener este bonito paisaje que nos rodea y que nos permite disfrutar del vuelo de ladera, ¿se puede pedir mas?




2 comentarios:
Hola
Además de volar veleros, qué bien
os lo pasáis ahí.
Saludos a todos.
Juan Peña desde Málaga.
Lo intentamos, lo intentamos. Un fuerte abrazo para ti de todos (me consta) lo que te conocemos de por estos lares.
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